15.1.10

Gestualidad japonesa


Michitaro Tada
Adriana Hidalgo, 2007.
280 págs.
$ 58

Por Gerónimo Unibaso

Los gestos conectan a la gente, un abrazo ahorra palabras. Michitaro Tada es un gran observador, testigo de la occidentalización de Japón y del cambio de costumbres que esto significó en su sociedad. A lo largo de las páginas de este libro describe gestos puntuales del ser nipón y los analiza antropológicamente. La correcta manera de sentarse, el saludo, el ikebana, son tratados de manera reveladora, extraordinaria. A los gestos del Japón antiguo Tada va oponiendo su reemplazo occidental, y nos muestra lo que se pierde en el camino:
“Tocar el cuerpo sugiere algo sucio o indecente. Es asó porque tocar el corazón se ha reducido al amor, y el amor, a su vez, al sexo. Ese efecto de minimización es obra –o crimen- de la civilización. (…) Es necesario elaborar un concepto de civilización diferente del que apremia para compartimentar los sentidos o industrializar el trabajo humano”. (Pág. 86)

Los textos que componen el libro aparecieron originalmente en 1970 como una serie de notas en el periódico de Tokio “Nihon Keizai”. Como pasa en las aguafuertes de Arlt son un registro minucioso de un momento de un lugar del mundo.

7.1.10

Pueblada

Germán Arens
Ediciones en Danza, $ 25
80 páginas


"Distancia que resucita
después de haberla alcanzado.
No hay caballo que te gane,
ni hombre que te haya pialado.
Si antes nos parecimos
hoy no puedo asegurarlo."
José Larralde



Cualquiera pensaría que un libro que se llame "Pueblada" habla de revoluciones, tumultos y ríos de sangre. Sin embargo, al abrir el libro lo primero que se lee es "Viajando": poema de un momento en el ir y venir entre Bahía Blanca y Río Colorado en el que se aguarda "la preventiva/ aparición/ de la distancia...", en donde el poeta determina "un lugar/ donde..." . En los vacíos de los puntos es en donde transcurre la totalidad del poemario; todo el libro es como un susurro. Los versos delgados hacen imaginar que las palabras se fueron desgranando en la escritura. Esos vacíos nombran el lugar donde Germán se detiene y espera el venir del recuerdo. Es una espera larga: la agitación, la pueblada transcurre por dentro.
Al enfrentar el malón de la memoria Germán gana, como se ve en estos versos de "Pájaro rojo":

El pueblo
estaba casi casi dormido.
Por cada cuatro manzanas
una luz
encendida.

Eramos
los mismos
de siempre…
salvo el Gordo Hidalgo,
en esa noche
machi mapuche.

Burakito divisó una isla en medio del río…

-¡La llamaré Telequinesis!
en ella construiré mi morada…

Durante cinco minutos
lo dimos por muerto.
Nos tomamos un té.
El agua devolvió su cabeza,
su cuerpo desde entonces
es el de un pájaro rojo.

Meses después lo enjaularon en Villa Floresta.




(publicado originalmente en Esto no es una revista literaria)

6.1.10

Gastronomía amorosa

Natalia Molina
Edición de autor
44 páginas

(o sobre como hacer polenta)

Gastronomía no es sólo cocinar; no es lo mismo polenta "rápida" que hecha con harina de maíz revolviendo con cuchara de madera durante una hora. La diferencia no está en la cantidad de tiempo empleado en sí: está en lo que se hace con ese tiempol. Desde las tapas Natalia nos recuerda esto. Por fuera cada ejemplar tiene un arte distínto, por dentro están escritos a mano. Con esa misma singularidad están tratados sus poemas. Cada uno es especial, algunos forman raros caligramas. Leerlos es entrar en su casa y revolver cajones, pero como en un sueño, como en una instalación. Todo aparece naturalmente allí, brotado de la tierra y sin embargo esa misma naturalidad hace sospechar que algún artificio se esconde; los ojos se agudizan y ven correspondencias entre el orden de estas palabras y aquellas. Esa intuición hace ruido en la primer lectura, se arrastra, toma una forma que va cambiando como cuando se cocina polenta: recién en el plato se observa terminada. Cada poema es un ingrediente, por sí solo a veces pasa desapercibido pero en el conjunto tiene su peso, su función.

Al leer versos como:
"Se inundó de flores el árbol de los quinotos.
El perfume se instaló en la casa.
El membrillo está pleno de frutas que maduran.
Salieron los higos y las nueces anunciando su maduración.
Somos felices en la naturaleza" algo hecha raíz en nosotros. Se presiente el lugar, la época del año. Los poemas de Natalia consisten en eso: celebran momentos. Nos hacen cantar, correr descalzos bajo la lluvia.




(publicado originalmente en Esto no es una revista literaria)

5.1.10

Jim, Jam y el otro



Max Aguirre
Sudamericana, 2009.
144 páginas
$43

Por Gerónimo Unibaso

El libro reúne parte de las tiras publicadas cotidianamente en “La Nación” (el autor la creó en 1999 y a partir del 2007 comienza a salir en el diario: lo cual se nota en la naturalidad con la que se despliega el humor). Los que nos deleitan son los tres personajes principales, pero hay más; particularmente uno: Carmichael, el mago de lo posible, que pide pista para su propia serie.
Jim, Jam y el otro son amigos. Desde siempre. Cada uno de los tres reverbera la seguridad que tiene alguien a quien acudir. Esa confianza le otorga a la tira viso de eternidad en el aprecio; reforzada cuando se narran anécdotas de la infancia/vejez.
No hay entre ellos quien lidere a los demás. Hay mucho de comuna en sus aventuras por la Buenos Aires actual. Alquilar un departamento, ir a una muestra de arte, usar internet son temas que se narran de manera tal que nos identificamos activamente; por supuesto que todo no pasa por una mera descripción de la realidad: ¿sino qué sería del delivery de repuestas ocurrentes?

Max Aguirre nació en 1971. Se desempeña como ilustrador en agencias de publicidad, productoras y editoriales desde fines de la década del ochenta. Además de "Jim, Jam & el Otro", dibuja la historieta "Ganado" para Editorial Belerofonte (Uruguay) y la historieta online, “Los Resortes Simbólicos”. Junto a otros dibujantes de historietas latinoamericanos integra el blog Historietas Reales. Aparte de éste tiene un libro publicado en solitario y otros dos en antología.

Más del autor en:
http://www.maxaguirre.com.ar/
http://maxaguirre.blogspot.com/
http://jimjamyelotro.blogspot.com/
http://losresortessimbolicos.blogspot.com


(publicado originalmente en Nexo)

4.1.10

Derrumbe




Daniel Guebel
Mondadori, 2007.
188 páginas
$39

Por Gerónimo Unibaso

Un hombre se separa y en consecuencia la ex lo aleja de su hija pequeña. Lo que podría ser el argumento de una novela de la tarde, en manos de Guebel se vuelve una historia oscura, rara. El personaje simula ser Guebel; está escrito en una circunstancia similar de su vida. Obviamente es un juego, un guiño.
Él se describe como un “escritor fracasado” y al mismo tiempo que nos cuenta su historia, describe los lugares comunes de este tipo de relatos y los tensa; por ejemplo: la típica reunión con amigos que tratan de levantarle el ánimo al recién separado se vuelve una crítica al Tango. Con destreza nos va llevando desde el candor de una especie de diario íntimo a una alucinación, de modo que al encontrarnos en pleno trance delirante, en nuestra lectura todavía hay inocencia: la suficiente como para creerle al autor. Creemos que su mundo y su vida se destrozaron al perder al amor y a su hija. Sin embargo, esa creencia –como el amor del protagonista- es decepcionada. Hacia el final de la novela el relato se crispa, se vuelve demasiado burdo, desesperado: como se supone que se debe sentir un hombre en tal situación. Si bien la sensación que nos transmite el relato condice con el drama del protagonista, la historia misma no; hace agua como toda buena telenovela de la tarde. Hay demasiado artificio. No sé si esa simulación es incorrecta: contar el dolor es arduo.




(publicado originalmente en Nexo)

3.1.10

Los Topos


Félix Bruzzone
Mondadori, 2008
192 páginas
$ 39.00.


Las portadas quieren anunciarnos el contenido: en esta hay una persona con sobretodo que –ya sea por la postura, o por el gesto- nos remite al “inspector Ardilla” personaje de dibujos animados creado en la década del ’60 para parodiar las películas de espías. Ciertamente hay mucho espionaje en esta novela: un hijo de desaparecidos descubre su historia familiar a través de lo que escondido le escucha decir a sus abuelos. A partir de ese descubrimiento comienza a buscar su identidad, cada vez con más pasión. Comienza a militar en HIJOS, pero en algún lugar siente que la búsqueda del grupo no es la propia, y comienza la aventura.

Un topo es un doble agente, alguien que se infiltra en una organización. A lo largo de las peripecias de la narración el personaje de Félix se va volviendo topo, un topo que se mete no para llevar información a alguien más sino para saber él mismo. Para obtener su identidad.

En 76, su libro debut, los cuentos son más medidos. Aquí Bruzzone deja desbocarse la historia y lo hace bien. Acelera, nos deja sin aliento, y con ganas de más.

(publicado originalmente en Nexo)

21.12.09

Shhh




Shhh suena el viento
bajamos las cortinas
rápido
más no tanto
el pan dulce tiene una capa de polvo ya

Así es acá

El calor hace odiar la fecha

Sentados a la mesa miramos Crónica

Esperamos que el reloj marque las doce

Mientras
entre sonrisas
deseamos estar en otro lado
con otra gente
ver que pasaría en el mundo
si no hubiéramos nacido
si tres fantasmas nos visitan
si una estrella nos alumbra

Los sobrinos corren alegres
tiran petardos

Ladran los perros


Shhh suena el viento
afuera

Adentro
como una luciérnaga china
el arbolito canta

4.10.09

Preparando la segunda...

Si querés participar, dejá un comentario
;)

19.8.09

Sobre el ring y en el fondo de su ignominia voluntaria, los luchadores de catch siguen siendo dioses, porque son, durante algunos instantes, la llave que abre la naturaleza, el gesto puro que separa al bien del mal y revela la figura de una justicia finalmente inteligible.

ROLAND BARTHES “EL MUNDO DEL CATCH”
(Libro: Mitologías Siglo XXI 1985 México)


30.7.09



Del disco "Paolo - Pero que te pasa" (1986), fragmento del track 2 "La Gallina turuleca yendo de la cama al living"

24.7.09

¡Ya salió el tercer número!



Conseguila en los siguientes Quioscos de revistas:
*Avenida Colón casi Vieytes
*Zapiola casi 11 de Abril
*Alsina esquina San Martín
*Avenida Alem 330
*Chiclana casi Avenida Colón
*Belgrano 230

y a pedido del público ahora en la ciudad de Villa Mitre en Rivadavia esq. Garibaldi

6.6.09

Fragmentos sobre gatos

En el regazo tardío, en el atardecer del recuerdo, cuando el sol entra justo, cuando el rayo besa al vidrio casi perpendicularmente para caer en el suelo...

Ropa arrugada, descuidada, arrojada al piso luego de su uso. Trofeo de caza. De pronto, ante un ruido mínimo, el movimiento ágil y rápido. Lo que era muerto revive y registra su entorno.

Entre las piernas, el golpe suave, constante, de ramas, de arbustos cuando se avanza. Pero se está sentado.

Un agudo grito que reclama.

Un trompo bicolor, un color que persigue a otro hasta confundirse. Colores que se separan deteniéndose, observándose, midiéndose. Y de nuevo colores confundidos.

Como la flecha al salir del arco, que se mueve a pesar suyo, sin haber hecho nada. Y al caer rebota.

1.5.09

El juego de las mudanzas - Mirta Itchart

Apretá acá y escuchá (o bajate a tu compu) a Mirta leyendo su cuento "El juego de las mudanzas" desde el cassette "Cuentos un poco ásperos" (Subsecretaría de Cultura de Bahía Blanca, 1997)

11.3.09

Cantar de Ciegos

Invocación

Nada. En la nada. Como espejos sus,

como arpas vencidas, vacíos. Rotas cuantas,

en sus espacios inspiradas, me dio, confusas.

Tiempo luego chillido.

Partida la nada. En el alma,

abiertamenazante,

la espera.

Nostalgia hay: se tuvo, la tengo.

Nostalgia de las que aún no sucedieron.

Al día como a la noche: Decepción.

Fabulaciones de la gente pobre

en los límites de la tarde,

bonita franqueza perdida.

Formas danzando

mezclándose

signos codificándose matemática

poéticamente

Eructos entrópicos

-mi corazón

o de ellas en llamas andando


Parte primera

Cantar de ciegos que a tientas transitan

1/

se espera descalzo

en la orilla del patio

una noche de verano

los pies en la palangana

sobre la espalda la toalla

no allí sus ojos

a ellos llegan/ como en

torbellino/ otras

noches/ otras

miradas/ ya

congeladas

...y que se tiene más

que miradas congeladas

2/

quien de si mismo desconfía

consejo pidió a Fernando y Martín

ahora tácito conjura

sobre la consecuencia de sus actos

¿acaso habría de esperar esto?

alegatos tiene en su haber:

que no sabía

que preparado no estaba

que trampas le tendieron

pero de sobra sabía

-y esto lo había aprendido

con su gata Timi Lou,

quien a pesar de haber sido criada

con todo el cariño que familia humana

es capaz de brindar

al parir por vez prima

(y como imitando a un oscuro dios)

comió a sus hijos-

que por más que se aguarde algo

no sucede

Martín, quien estudiaba computación,

aún no se recibió

Fernando tuvo un trabajo

y lo perdió

él mismo tuvo un barrilete

alto muy alto lo había izado

el hilo se corto

y nunca volvió

mueren los días

y en gratuita espera

aún cree

como si se tratara de un documental mira

a un pibe

jugando con piedras

3/

y piensa de él y dice yo

“hermanito

el mundo es bello y tranquilo

como lo pintan los teletubbies”, se grita

desconfía

en los límites del día

observa fantasmas renacer

en los límites del patio

se agita

(de espinas su corazón)

nada queda de los días pasados

nada de la felicidad

perdida

en la epopeya de sus tardes

su gata es

el único héroe

4/

se agita

“¿cuál será la forma del polvo

de mis recuerdos en ustedes?

¿qué será de este rencor

y de este cuerpo

muriendo cada día?

¿qué quedará de mí

en ustedes?

esta manía de sentarme a la vera del patio a murmurar atardeceres

¿sobrevivirá adivinada en mis enemigos?

¿estaré en la ceremonia secreta

que de rodillas se canta en la orilla del día

para espantar a los fantasmas repetitivos?

¿acaso me tendrán de bastón blanco

en la oscura noche de sus sentidos?

y este tamagochi

y esta traducción de los viajes de Gulliver

¿serán acaso piedras de mi locura,

toques precisos a mi magia?

lejos de sufrir mi soledad

uso mi flash

capto impresiones”


Intermedio primero

/

cantad oh ojos!

decid bellezas

las más consistentes

día locura vida niños gente calles

autos semáforos ritmos mendigos ascensores

truhanes tahúres trashumantes

tenazas teutones televisores

bajezas vilezas cortezas

cantad oh ojos!

decid de la forma su historia

de las palabras su esencia

amenguad simplezas:

sed la esperanza que se acurruca al fondo del sentido,

sed la mirada de esa niña enternecida


cantad, digo, cantad oh ojos!

de jóvenes, de amantes, decid, de vírgenes,
de música de aves y juegos

oh ojos, que madure,
que florezca,
que se disfrute
el tiempo de la juventud!


Parte segunda

Cantar de ciegos caminantes

1/ de Poldy (fantasmas)

dije: “voy de Poldy”,

y salí de casa

(agarro por Maipú una cuadra

-la calle de tierra está reseca a causa del calor

y por consiguiente un polvillo seco y molesto

se me impregna mientras camino-

después por Indiada hasta Sócrates

-aquí ya comienza el asfalto-

por Sócrates hasta Necochea

por Necochea hasta Lainez

por Lainez hasta Remedios de Escalada

por Remedios de Escalada hasta Rojas

-calle que es de tierra nuevamente

pero que

raramente

no sufre las mismas reacciones físicas

al accionar

de las inclemencias del tiempo-

y ya en Rojas encuentro

de Poldy su casa)

una arcada cuyo acabado

era un revoque grueso bolseado

pintado a la cal

un jardincito íntimo

y vos,

Poldy,

que allí mismo te sentabas

en mis piernas

tus hermanos,

inexistentes

a veces tu madre preguntándome

acerca de qué era lo que te gustaba

o cómo tenía que hablarte

siempre el televisor,

del salón en el ángulo oscuro,

apagado

yo sentado a tu redonda mesa

merendando y mintiendo

la felicidad era entonces

un hilo de agua

estrechándose a mis pies

un hilo de agua...

en tanto que ahora

esto

pobres

sosteniéndose

vacías

guijarros

esa vez que lloraste

y te agarraste la cabeza

como en el capítulo de verano del ’98

-que en bahía se vio el 14 de octubre

pero que seguramente en baires se vio antes-

en que Cone se pelea con Tomás

y se agarra la cabeza

así

igualito a vos

y ahora solo secos labios - acabada la esperanza - con

los estandartes derrocados - y algunas

espinas derramadas sobre el piso - descalzos mis pies

caminan dulce dolor sus hendiduras - pequeña

espesura la sangre - que nada más

sonríe - donde se desorientan todos los paisajes

tanto me gustaba verte a los ojos

a vos te gustaba que

-cuando bajo la arcada

al morir la tarde

nos festejábamos-

la vieja que nos miraba

sentada a la vereda de su casa

se tapara la boca

señalándonos

(claro que a tu amiga

también le daba)

tan así eras vos y en tu pelo tenías

que a la

como el instante puro

en que se funden los

pero también era la

escuela

con su superficie vidriada

lisísima

con sus torturas inimaginables

el damero en el patio

el triste -por lo estúpido-

mural de los muraleros

---------------------------salto de columna----------------------------$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š-$-'(‘Hƒø__‡=_éñ ‹E_‹M_‰A\] “)‘Hƒø__‡ëéÈ ‹E_‹M_‰AT] +ƒø_t_ƒø_t5ƒø_t;ƒø_tZƒø_t`ëg‹M_‹E_ƒÁ_‹U_Š

---------------------------salto de columna----------------------------

...¿qué era lo

que narraba

...¿qué era lo

que narraba

una luz pasa

y me toca el lado izquierdo

¿qué era lo

que narraba?

mi ahí sentadita acurrucada en tu pecho

ojitos míos dulces abiertos mirándote

vos: un sol ahí

un sol iluminándome

yo: una triste niña

....ah, dije de un charco,

ahora lo recuerdo

un charco...

la pasión

una sombrita sobre el agua a mis pies

o la figura de Agustín aconsejándome

comprar una remera nueva

tristemente yo, Poldy Bird,

tratando de adivinar mi destino

tirando las cartas

pero no

en mis manos una figurita de Hello Kitty se destiñe

y soy yo ya nuevamente en tu casa, Poldy,

sosteniendo tu cabecita sobre mi pecho

soy yo nuevamente en la vera de mi patio

conjurando fantasmas

y qué quisiera yo más

que el barullo cruzando el tiempo

ver surgir el suburbio de tu barrio en mi patio

y a esos niños jugando a la pelota

ahí donde solía estacionar el camión tu padre

qué quisiera yo más

que tener ahora mismito tu perfume

y poder jugar en mis ratos libres

a inventar cosas lindas

para después

decírtelas al oído

qué más quisiera que volver a imaginarme en peligro

y soñar con vos salvándome

pero estoy hoy

como un fantasma

recordando tu imagen

a la vera de mi patio

el día aún no ha comenzado

y ya está perdido

el pasado se amontona como tierra

sobre este cuerpo convaleciente

la fragilidad

un pasito de tu pie dado sobre el hilo de agua

a mis pies

la memoria de tu padre descalzo

a la vera del patio

el follaje del parque Independencia

el mismo perfume en otras horas

es bravo...

solamente quedará lo intraducible en esta vida

la desesperación
imponiéndose como un sueño

y vos misma,

capitana Poldy,

soportando marejadas

antes,

solo serás

el reflejo de la luna

rielando sobre el agua

a mis pies

vos misma,

capitana Poldy,

que te imaginabas a la piba de la propaganda de SEM

escucharse grabada

cuando tenga treinta o cuarenta años,

divirtiéndote al prever

el dolor de los otros

vos misma,

capitana Poldy,

soportando este largo viaje

dibujándola sola en una amplia habitación

abandonada

diseñando un futuro en el que muy poca gente escucharía radio

y en el que ella

como un fantasma

sentada escucharía su antigua voz en la radio

mientras de sus ojos

florecerían

gotitas

y puesto que tanto te gustaba prever, capitana,

seguro es que te imaginás haberme imaginado

como estoy hoy

pero no

manos rebelándose al cielo no

la constante silla no

ésta mesa no

mis papeles no
mi gata no

un cuerpo que

-como al pasar-
se deja libar por deseos nómades no

no pudiste capitana Poldy

ver estas palabras floreciendo

2/

y de un tiempo a esta parte

las cosas

pasaron

3/ (Poema de Poldy)

Hoy quisiera cerrar mis ojos

soñar que soy feliz

sentir caricias imaginarias

sentirme amada

Porque este gran dolor en mi alma

este profundo y resentido dolor que

nadie podría curar

este dolor que hoy sólo me hace llorar y sufrir...

Porque aunque deba juntar fuerzas para seguir

ya mañana tengo que volver a pelearle a la vida

sola estoy sin vos

sin nada de mí

sólo mi persona resistió para seguir”.

4/ Poldy a oscuras (retorno)

casa

vuelvo a casa

tarde es y yo, Poldy Bird,

sola camino en noche oscura

no es así muchacha

como a casa

se debe volver

no así confiada

no en vertiginosa soledad

peligrosamente desamparada

perdiz dormida a la vera del camino

dos tipos aparecen por la calle.

en dirección contraria a mí caminan

los cruzo

el de la izquierda me señala

diciendo algo

el de la derecha ríe

después

entre los dos

me rodean

el de la derecha se anima y dice: “casáte ésta”

abre su bragueta y salta su cosa

que está más caliente

que la de mi novio

(mientras

la noche sosegada murmura,

calor hizo y es natural

que las libélulas alboroten redor las farolas)

el de la izquierda juega con sus manos

en mi húmedo agujerito

el de la derecha me mira fijo y dice: “¿te gusta, no?”

no contesto

-tan bien manoseaba el guacho-

después

uno me agarra y me lleva hasta ahí.

“coméla toda”, ordena

y yo

no me hago rogar

primero uno

y después el otro

primero uno

y después el otro

al retornar a casa,

yo, Poldy Bird,

ya desecha,

me puse a escribir boludeces

para que otros lleven en sus rostros

la sonrisa que a mí me falta

5/

ahora

nuevamente aquí

el escritorio

la ventana

y aún más allá

el mundo

el amplio mundo

olores

colores

sonidos

y yo

ante

una

estúpida

hoja

...una estúpida hoja

les decía que

tristemente

yo, Poldy Bird,

ahora escribo


Intermedio segundo

se canta se canta

lo que se canta hace

lo que se le canta

ojos pudores ojos

ellos

ojos

antojos

anteojos

ellos

ojos

pudores

anteojos

se canta se canta

lo que se canta hace

lo que se le canta


Parte tercera

Cantar de ciegos que por ahí andan

1/

duele cuando bajo semáforos me

vuelven

duele muchísimo esa imagen

vos en la

tarde

y

sudando

luego

cuando la

vos riendo

viajera en corazón

de pájaro negro

que sobre mi

llora

2/ (Poema de Poldy)

“¿Viste cómo corre el agua

cuando comienza a llover?

Así corren mis lágrimas

porque sé

que te puedo ver”.

3/ lado b

yo Poldy

en ese necio festín

donde manos me recorren para saber mis formas

yo Poldy

sabiendo que no

nunca me rebajaré

a repetir otras vidas

soy la Gloria Gaynor de los poetas

sobreviviré

atada a mi palabra


Parte final

Cantar de ciegos ¡cantantes!

final//

en este constante y amarillo atardecer

quiero mirarte

y no te veo

veramente

han de haberme echado

mal de ojo

si no Martín

ha de haber sido Fernando